13 dic. 2013

MÚSICA| Giuseppe Verdi (1813-1901)

2013 ha conmemorado el bicentenario del nacimiento de dos grandes maestros de la ópera, Wagner y Verdi, y la Biblioteca se sumó a las celebraciones con una exposición en sus instalaciones y otra exposición virtual. En Mediablog, ya escribimos sobre la figura de Wagner y no queremos finalizar el año sin dedicar unas líneas a  Giuseppe Verdi. 
Giuseppe Fortunino Francesco Verdi nació Le Roncole el 10 de octubre de 1813, en el seno de una familia humilde, comenzó en el mundo de la música de forma autodidacta. Pronto contó con la ayuda de Antonio Barezzi, mecenas y posteriormente suegro, que  financió su estancia en Milán y los estudios con Vincenzo Lavigna, tras ser rechazado su ingreso al conservatorio  por no tener una formación musical académica y por sobrepasar el límite de edad.  
Su primera ópera Oberto conde de San Bonifacio se estrenó en 1839 en La Scala con escaso éxito, al igual que la segunda Un giorno di regno (1840). Tras el fallecimiento de su esposa, Margarita Barezzi y de dos de sus hijos, decidió abandonar la composición. Aunque el director de La Scala consiguió convencerlo para que compusiera Nabucco (1842), causando una gran sensación por la exaltación del carácter nacionalista del pueblo italiano y su oposición al gobierno austriaco en el norte de Italia.
A estas óperas siguieron I Lombardi alla prima crociata (1843) y Ernani (1844), ambas tuvieron una gran acogida.  Rigoletto (1851), Il trovatore (1853)  y La Traviata (1853), que supusieron su consagración, se encuentran entre las más populares de todos los tiempos. En su madurez, compuso otras que muestran su gran maestría en la caracterización musical y el papel primordial de la orquesta como La forza del destino (1862), Don Carlo (1867), Aida (1871), Otello (1887) y Falstaff (1893) Su obra destaca por su intensidad emocional, sus  melodías armónicas y sus caracterizaciones dramáticas.  
En sus últimos años, Verdi, hasta su fallecimiento en 1901, trabajó en algunas obras no operísticas. Compuso obras litúrgicas, como la misa de Réquiem (1874) y el Te Deum, a pesar de no ser particularmente religioso. También compuso el Himno de las naciones, que incluye las melodías de los himnos italiano, francés, inglés y norteamericano, sobre texto del poeta Arrigo Boito (1862).
Por otro lado, llegó a ser diputado y senador y el pueblo italiano lo adoraba no sólo como músico, sino por su significado en la lucha por la reunificación de Italia.

Si quieren conocer la obra de Verdi a continuación pueden consultar el  listado con las obras de Verdi disponibles en Mediateca tanto en CD como en DVD.

Sea el primero en comentar

Frases de cine